Es importante saber que las consecuencias de una dieta baja en yodo son graves y afectan especialmente al desarrollo de los niños, tanto en la etapa anterior al nacimiento, como después de ésta.
Consecuencias de la deficiencia de yodo
Ten en cuenta que la carencia de este elemento puede provocar desde un aborto hasta enfermedades importantes durante la fase de crecimiento del pequeño. Así que toma nota de estos efectos negativos:
Aborto. Una aportación baja de yodo puede degenerar en una pérdida del embarazo.
Hipotiroidismo congénito. Se trata de un deterioro del sistema nervioso provocado por una insuficiencia en las glándulas tiroides. El yodo es el principal “alimento” de las tiroides, si esta dotación escasea hay riesgo de que el niño tenga retardo mental o bajo coeficiente intelectual.
Daños mentales y físicos. La escasez de yodo es una de las principales causas de las alteraciones cerebrales en neonatos y bebés. La parálisis cerebral es una de ellas y también hay posibilidad de que el niño sufra retrasos en su aparato psicomotor.
Bocio endémico. A la larga, si la tiroides está muy afectada por la falta de yodo, se inflama. Es la patología conocida como bocio y se produce en edades más avanzadas que las anteriores.
Cómo evitar problemas: una buena dieta preventiva
Ahora más que nunca tu alimentación debe cubrir todas las necesidades orgánicas básicas y aportarle a tu hijo las cantidades de yodo recomendables. En este sentido, puedes mantener una nutrición saludable con sólo tomar nota sobre estos alimentos:
El consumo de sal generalmente está desaconsejado para las embarazadas por la retención de líquidos. Pero si a pesar de ello la añades en las comidas, toma siempre sal yodada.
También es conveniente que uses aceite yodado al condimentar tus comidas.
Las algas concentran una dosis importante de oligoelementos, por lo que son vitales en la gestación. Las encontrarás en herbolarios y las puedes incluir en tus sopas y caldos, y en las ensaladas.
El marisco también contiene mucho yodo. Aprovéchate de ello y toma todo tipo, pero recuerda, es muy importante que sea siempre fresco y en condiciones de limpieza saludables.
El pescado. A parte de la abundancia de vitaminas que te da este alimento, debes saber que está compuesto de altas cantidades de yodo, así que mejor no excluirlo de la dieta.
Y cuando nazca tu hijo no dejes de ingerir yodo en las cantidades necesarias. La leche materna es la mejor fuente de yodo para el bebé (y nunca mejor dicho). Si le das el pecho debes ingerir una cucharada diaria. Si le alimentas con biberón, incluye 10 miligramos de yodo por decilitro de leche.
martes, 5 de febrero de 2008
Yodo, Imprescindible en la Gestación
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