martes, 5 de febrero de 2008

Ejercicio en el Embarazo

Hacer ejercicios durante el embarazo te ayuda a controlar el peso, tonifica los músculos, mejora la postura, te ayuda a dormir mejor y, en resumen, te proporciona una sensación de bienestar que te ayuda a mantener un estilo de vida normal y tener así un embarazo saludable.

Todo eso puede hacer el deporte, el ejercicio de forma regular y moderada, por todas las mujeres que “toman la salida en la emocionante carrera hacia el parto”.

¿Qué salgo ganando si me muevo y hago algo de deporte mientras espero?

Existen muchas razones para estar activa mientras esperas la hora del parto, algunas son las siguientes:

Aumenta tus niveles de energía, la resistencia al dolor, la flexibilidad y mejora tu capacidad aeróbica.
Disminuye la tensión cardiovascular.
Evita el exceso de peso, las mujeres que practican ejercicio con regularidad ganan menos kilos durante el embarazo y recupera su peso anterior con más rapidez.
Facilita el parto, y mejora la recuperación física después del mismo.
Mejora la postura y previene los dolores lumbares.
Mejora el estado psicológico y la imagen corporal.
Consejos para una futura mamá deportista:

Sigue una dieta sana y equilibrada.
Tu alimentación debe pasar a ser un tema importante en tu vida diaria. Aumenta tu ingesta de calorías con un extra de 300 cal/día, principalmente con hidratos de carbono de asimilación lenta como pasta, arroz, pan y patatas. Si optas por la lactancia natural, aumenta 500 calorías a tu dieta durante el período de lactancia. Debes preocuparte de comer perduras, frutas, legumbres y fibra en cantidades suficientes. De esta forma, no tendrás que preocuparte de tomar suplementos de vitaminas, ácido fólico, hierro, calcio ni de los problemas de circulación y estreñimiento que provoca el embarazo. No debes engordar más de 9-10 kilos al final de tu embarazo.
Practica ejercicios de una forma regular no de forma ocasional. Haz deporte de 3 a 5 veces por semana. Escucha tu cuerpo y sigue las indicaciones que te marca cada momento del embarazo. Si puedes planear el embarazo empieza a entrenarte varios meses antes de quedarte embarazada para acostumbrar el cuerpo al ejercicio. Empieza con unos minutos de calentamiento y no te olvides de los estiramientos después del ejercicio. La laxitud de articulaciones y ligamentos en las embarazadas predispone a las lesiones.

No tomes medicamentos, ni alcohol, ni tabaco, es un buen momento para dejar los malos hábitos.

Bebe mucho agua antes y durante el ejercicio para evitar la deshidratación. Si beber agua es importante para un deportista, aún más para una deportista embarazadas para evitar el aumento de temperatura que produce el deporte. La recomendación es que bebas al menos dos litros de agua diarios.

Usa ropa cómoda que permita un a buena evaporación del sudor y que no sea ajustada.
Consulta con el especialista antes de comenzar a hacer ejercicio. Hay deportes ideales para el ejercicio que debes practicar como la natación, pero los deportes de contacto (judo, taekwondo) y gran desgaste físico (maratón, triatlón, etc.) se deben evitar. Si no has practicado deporte antes del embarazo, debes empezar gradualmente a hacer ejercicio tanto en cantidad como en calidad, escogiendo aquellos más beneficiosos y más suaves como la natación. Siempre son mejores los deportes en los que no hay que soportar el peso de tu cuerpo. Por ejemplo, es preferible la natación y el ciclismo a salir a correr o jugar al tenis. No debes hacer ejercicios en posición prona (boca abajo), sobre todo al final del embarazo.

0 comentarios:

Design konnio.com