martes, 5 de febrero de 2008

Masaje prenatal

A lo largo de los nueve meses que dura el embarazo, la mujer sufre diferentes cambios dispuestos a preparar su cuerpo para el nacimiento del bebé. Se trata de una mágica experiencia que puede llegar a convertirse en un duro camino por recorrer que se traduce en malestar físico, insomnio, estrés e, incluso, depresión. La estética puede ayudar a mitigar estos síntomas a través de la terapia de masaje, un trabajo corporal y mental terapéutico que aumenta las funciones de los músculos y las articulaciones y mejora la circulación y el tono corporal en general, a la vez que alivia la fatiga mental y física.

El masaje prenatal logra excelentes resultados de bienestar durante el embarazo. Se trata de un masaje seguro para la mayoría de las madres, aunque es recomendable pedir aprobación médica antes de realizarlo. Los expertos consideran el segundo y tercer trimestre de gestación los momentos ideales para realizar masajes prenatales. Sin embargo, deben evitarse durante el primer trimestre, a excepción del drenaje linfático que es válido en los tres trimestres.

Masajes boca abajo
El masaje en la mujer embarazada se puede llevar a cabo de diferentes maneras: boca arriba, boca a bajo o, incluso, tumbada de lado. En el masaje tradicional podemos escoger la opción más cómoda, no obstante, en el drenaje linfático, la clienta debe colocarse en posición decúbito prono (boca abajo). Para ello, es importante que la cabina o centro de estética esté provisto de material necesario, como las colchonetas que se ajustan al cuerpo de la embarazada a medida que va creciendo el feto.

Estas colchonetas cuentan con un agujero ajustable donde se inserta la barriga para que la madre pueda acomodarse. De esta manera, se facilita la postura y la elaboración del masaje, incluso en el último mes de gestación. Después de la semana 20-22 del embarazo, el estar acostada sobre la espalda puede causar presión en las venas, debido al crecimiento del bebé, así como reducir la presión circulatoria tanto en la mujer como en el bebé. Estas colchonetas también servirán en estos casos, ya que facilitan que la mujer embarazada se coloque boca abajo de vez en cuando, según su conveniencia o en ciertas manipulaciones y maniobras.

Elasticidad en la piel
Durante el embarazo es importante mantener la elasticidad de la piel con el objetivo de evitar el riesgo de aparición de estrías. Se debe aplicar una crema o aceite hidratante y nutritivo en la zona de la barriga, en caderas y muslos y en la zona del pecho. Los expertos recomiendan realizar el masaje prenatal con un aceite orgánico de almendra dulce que según la terapia ayurveda es el aceite más nutritivo para las madres.

Fase del tratamiento

Boca abajo
Se empieza el tratamiento con unas maniobras que tienen como objetivo aliviar la presión acumulada en la espalda, hombros y cuello, así como en las articulaciones. Esta presión surge a raíz del peso extra de la madre, la postura cambiada o la debilidad muscular.

Seguimos el tratamiento en las piernas donde se realiza un masaje con movimientos de amasamiento y bombeo para estimular la circulación y aliviar malestares como los calambres, la tensión muscular, la rigidez, etc. Este ejercicio aporta más oxigeno y nutrientes a las células, algo muy beneficioso para la madre y el feto.

Finalizamos esta fase del tratamiento en los pies. En esta parte del cuerpo debemos evitar presionar directamente entre el hueso del tobillo y el talón, ya que, según los reflexólogos, se trata de una zona relacionada con el útero y la vagina, donde se piensa que una fuerte presión puede causar parto prematuro. Siguiendo la recomendación de los profesionales, el masaje en esta zona siempre será suave.

Boca arriba
Se trabaja sobre todo en piernas y brazos. En la barriga y la zona del pecho se extiende un aceite orgánico de almendra dulce enriquecido con vitamina E, aceite esencial de zanahorias, germen de trigo, lavanda, sándalo y rosa, para nutrir e hidratar la piel de esta zona, para mantener su elasticidad y flexibilidad y para relajar la mente de la premama. Al mantener un nivel alto de elasticidad en la piel, se diminuye el riesgo de estrías.

El masaje prenatal aporta diferentes beneficios a la futura madre, ya que le ayuda a relajarse física y emocionalmente, le ayuda a conciliar el sueño, estimula su sistema glandular estabilizando las hormonas, puede ayudar a eliminar la depresión o la ansiedad que a veces acompaña al embarazo, contribuye a energizar el cuerpo al reducir el estrés hormonal y proporciona bienestar y placer.

0 comentarios:

Design konnio.com