Se denomina aborto a la pérdida de un embarazo antes del quinto mes de desarrollo del embrión. La mayoría de los abortos se producen en forma temprana y se calcula que alrededor del 15 al 20 % de los embarazos no llegan a término y terminan en un aborto.
Esta cifra es tan elevada y es tan común que una mujer pierda un embarazo en algún momento de su vida, que uno debe estudiar a una mujer que ha perdido en embarazo cuando ha sufrido esto en, por lo menos, dos o tres oportunidades. Si una mujer pierde un embarazo, se debe considerar esto como un simple accidente que no debe ser estudiado más profundamente.
Aunque a veces es difícil de explicárselo a la paciente por todo lo que implica la enorme pérdida que se interrumpa un embarazo y las oportunidades de que esto vuelva a ocurrir en un nuevo embarazo, siguen siendo del 15 al 20 %. Esto quiere decir que quien ha sufrido un aborto no tienen más oportunidades de que esto se vuelva a repetir en un embarazo subsiguiente en comparación a aquella mujer que nunca en su vida ha padecido un aborto.
Las principales causas de aborto son alteraciones cromosómicas del embrión que lo hacen incompatible con la vida, por lo que el embrión se desarrolla durante un tiempo y luego ese embarazo se detiene y se pierde. Estas alteraciones cromosómicas son más frecuentes luego de los 35 años y por este motivo a medida que avanza la edad de la mujer el riesgo de tener un aborto es cada vez mayor.
Los abortos del primer trimestre de la gestación en general se deben a fallas genéticas propias del embrión.
En el caso de los abortos a repetición, muchos son los ítems que uno debería investigar, aunque lamentablemente no en todos los casos se logra encontrar la verdadera causa.
Los estudios que se deben tener en cuenta son:
Un estudio genético de la pareja.
Estudios inmunológicos para detectar problemas de compatibilidad.
Cultivos de flujo vaginal y endocérvix para descartar infecciones.
Estudios de ovulación y eventual tratamiento para mejorar la calidad ovulatoria.
En el caso de un próximo embarazo, una de las precauciones a tener en cuenta sería la de administrar un suplemento de Progesterona (en forma empírica) durante el primer trimestre, para corregir potenciales problemas de implantación.
Lo más importante de todas formas es hacer un estudio intensivo antes de buscar una nueva gestación.
martes, 5 de febrero de 2008
Pérdida de un embarazo y fertilidad
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