En la actualidad la peluquería se ha convertido en una profesión atractiva y dinámica en la que el campo laboral es muy amplio. Las opciones son muy variadas y se puede ser desde director artístico de salones de peluquería; estilista de teatro, publicidad o cine hasta especialista en coloración y tratamientos capilares o asesor de imagen personal.
La peluquería es en la actualidad en Vizcaya una de las salidas profesionales con la cifra de empleabilidad más elevada, por delante de otras profesiones que tradicionalmente se asocian con un empleo seguro, tales como fontanería, soldadura o ingeniería informática, según datos del Servicio Vasco de Empleo.
La peluquería, adscrita a la familia profesional de imagen personal, tiene una tasa de ocupación del 80%, según las cifras de la entidad pública Egailan. Estos datos se explican en gran medida por el elevado número de salones que existen. Como referencia, en el conjunto de España hay alrededor de 53.000 establecimientos una cifra que la sitúa en el cuarto puesto dentro de la Unión Europea, por detrás de Italia, Alemania y Francia. Este elevado número de salones viene también acompañado por un aumento en la demanda a nivel social de los servicios de peluquería. Y es que el cambio y desarrollo de los hábitos en la sociedad experimentados en las últimas décadas ha hecho que la necesidad de profesionales cualificados se expanda fuera de las clásicas áreas de trabajo para un peluquero, y que otras muy diversas, en especial aquellas donde hay una relación directa cara al público o que están centradas en la imagen, se conviertan en sus lugares de trabajo. El campo audiovisual o el de la moda son un ejemplo de esta tendencia.
Para poder responder a todo ello la peluquería ha experimentado una gran evolución y desarrollo que ha revertido en una profesionalización del sector y en la mejora de la calidad del servicio que ofrece. Ahora se trata de una profesión a la que se accede a través de una enseñanza reglada donde se incluyen conocimientos teóricos y prácticos, mientras que antes se limitaba a la formación práctica. La situación más habitual era comenzar como aprendiz en un salón donde se iba adquiriendo conocimientos de los que llevaban más tiempo. Esta opción era ventajosa para integrarse en el mundo laboral pero sin duda requería de mucho tiempo para asimilar todos los conocimientos y técnicas y dependía siempre de la calidad profesional de la persona de la que se aprendía.
En la actualidad la peluquería se ha convertido en una profesión atractiva y dinámica en la que el campo laboral es muy amplio. Las opciones son muy variadas y se puede ser desde director artístico de salones de peluquería; estilista de teatro, publicidad o cine hasta especialista en coloración y tratamientos capilares o asesor de imagen personal. Este gran desarrollo y variedad ha hecho necesaria también una especialización progresiva; y es que sólo con una buena cualificación se puede llegar a ser un profesional experto y valioso.
Uno de los motores que han movido esta regeneración han sido en gran medida los centros de formación que han apostado por modernizar sus enseñanzas, adaptándolas a los tiempos y en algunos casos incluso adelantándose a las tendencias que en ese momento primaban en la profesión.
martes, 18 de diciembre de 2007
Peluquería: una profesión en desarrollo con garantía laboral
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