Morderse las uñas u onicofagia, es un habito que se coge desde pequeño y que se asocia a personas ansiosas cuyo mordisqueo repetitivo calma momentáneamente este estado de nerviosismo. Pero este hábito puede llegar a ser muy perjudicial, tanto para las uñas como para los dientes y encías, ya que además de que las uñas presenten un aspecto antiestético, pueden llegar a verse muy castigadas y llegar a hacernos heridas dolorosas en los dedos que pueden infectarse con la flora bacteriana de la boca.
Las encías se ven muy castigadas con este acto repetitivo, si lo hiciéramos una vez o muy de vez en cuando no pasaría nada, pero al convertirse en un vicio constante los dientes se ven recortados y dañados.
Esta manía comienza desde pequeños y es recomendable evitarla lo antes posible con pinta-uñas y tratamientos que provoquen un sabor amargo y desagradable que repela esta acción. Pero si se trata de un niño pequeño debemos animarlo a que no lo haga con suaves palabras y nunca castigándolo, ya que al tratarse de un habito nervioso e incontrolable podríamos traumatizarlo.
lunes, 7 de enero de 2008
Dejar de morderse las uñas
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